Sí, la relación entre la ansiedad y el deseo sexual es más frecuente de lo que parece. La ansiedad puede disminuir o aumentar el deseo sexual dependiendo de la persona. Sin embargo, en la mayoría de los casos provoca una bajada de la libido. Esto ocurre porque el cerebro entra en un estado de alerta constante y deja en segundo plano funciones relacionadas con el placer, como la sexualidad. Por eso, abordar la ansiedad de forma adecuada es fundamental para recuperar el equilibrio.
A continuación, te explicamos cómo y por qué la ansiedad afecta al deseo sexual:




