Resiliencia en la psicología significa la variación individual en la manera en la que las personas responden a los riesgos a lo largo del tiempo. Es decir, ser resiliente señala la capacidad de una persona para enfrentar situaciones críticas, sobreponerse y salir fortalecido, en vez de debilitado.
La vida, al final, es una cadena de situaciones, sensaciones y sentimientos.
Hay momentos en los que cambia la vida sin pedirnos permiso: una contestación desagradable, un proyecto que se interrumpe o una pérdida. Todos son hechos inesperados y no deseados que, de mayor o menor medida, ponen a prueba nuestro equilibrio y bienestar emocional.
La palabra resiliencia tiene su origen en el verbo latino resilīre, que significa «saltar hacia atrás», «rebotar» o «replegarse». En el ámbito de la física, hace referencia a la capacidad de un material para recuperar su forma original cuando ha sido forzado a cambiar o deformarse.
Las ciencias sociales adoptaron este término para describir la capacidad de las personas de adaptarse de manera positiva y flexible a pesar de nacer y vivir en condiciones no favorables. Se utilizó para estudiar a quienes tenían la capacidad de adaptarse de forma positiva y flexible a situaciones adversas, y desarrollarse psicológicamente sanos y socialmente exitosos.
Ser resiliente no significa estar libre de sufrimiento. Podemos sentir tristeza, presión, miedo o incertidumbre y, aun así, ir recuperándonos y a aprender a vivir con esa nueva realidad.
Podemos imaginarlo con una escena sencilla: arrojamos una piedra al agua y observamos cómo el impacto genera ondas circulares en la superficie. Poco a poco, las ondas disminuyen y el agua recupera su estado original. Esta imagen sirve como metáfora del equilibrio que podemos recuperar después de un impacto emocional.
Las cosas pasan y reaccionamos ante ellas. Después todo vuelve a la normalidad, podemos recuperar el equilibrio, aunque algunas experiencias cambien nuestra realidad.
En pleno invierno he experimentado que dentro de mí existe un invencible verano.
Albert Camus




